La ilusión duró noventa minutos, o menos tal vez porque el juego quedó sentenciado bastante antes del final. El Kashima Antlers sorprendió al Atlético Nacional de Medellín y lo derrotó 3-0 en Osaka en la semifinal del Mundial de Clubes.

Lo curioso, además de lo que podía aventurarse antes del comienzo del encuentro, es que el primer tanto llegó a través de un penal que el árbitro Viktor Kassai cobró con apoyo de la tecnología.

 
El arquero casildense sostuvo a su elenco en la primera parte y tuvo una actuación destacada durante la etapa inicial. Incluso, en un par de ocasiones evitó que el resultado aumente a favor de los locales.
 
 
 
Sobre el final del juego, Nacional se jugó al ataque y falta de pocos minutos, el Kashima marcó otros dos goles para sellar el resultado. Fue 3-0 y el mejor portero de América no tendrá la chance de enfrentar al Real Madrid en la definición del certamen ecuménico.