Ya casi no es novedad, pero bulevar 9 de Julio se encuentra prácticamente intransitable en varios de los sectores ubicados entre ruta 33 y Lisandro de la Torre. Se cumplió el plazo prometido por la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) para el comienzo de los arreglos, que se esperan cada vez con más ansias.

El padecimiento al circular por el lugar a bordo de cualquier vehículo es evidente. En algunos sitios los pozos son de enormes dimensiones, y en sectores van de lado a lado del cordón:

La reparación de los bulevares 9 de Julio (ruta 26) y Tomat (ruta 92) es un anhelo de Casilda. Ya se abrieron los sobres y se presentaron ofertas para los trabajos, y de acuerdo a lo señalado a mediados de agosto por el administrador de la DPV, Pablo Seghezzo, las tareas comenzarían en dos meses a partir de la mencionada fecha.

Se trata de trabajos de hormigón armado para una mayor durabilidad. Cuatro empresas de la región se habían presentado con sus ofertas para llevar adelante la obra en ambos bulevares, cuya inversión ronda los 20 millones de pesos.

Se espera que en los próximos días comiencen a arribar las máquinas para empezar a reparar el tramo de 9 de Julio entre ruta 33 y Lisandro de la Torre, que es el que presenta mayor deterioro. No obstante, bulevar Tomat entre Buenos Aires y ruta 33 también tiene varios pozos.