Juan José Sarasola sabe que el problema del delito juvenil tiene en vilo a los ciudadanos de Casilda, aunque también admitió que las soluciones de fondo tienen un enemigo que no resulta fácil de combatir. A su modo de ver, los adolescentes de hoy en día tienen a alcance de su mano, determinadas herramientas que antes se pensaban como inaccesibles.

El intendente afirmó que a nivel local son pocas las cosas que se pueden hacer para paliar una situación tan compleja, aunque destacó la importancia de avanzar en la protección y prevención de los más chicos. En ese sentido, espera que el curso de preventores comunitarios sirva para unir a todas las instituciones de la ciudad en pos de un objetivo común: aconsejar de forma correcta a los jóvenes.

Por otra parte, pidió una mejora en el trabajo de los funcionarios que llevan adelante este tipo de causas. Vale recordar que, por ejemplo, la cámara de diputados de la Provincia tiene demorado desde hace tiempo el proyecto de ley de narcomenudeo que ya vio luz verde en el Senado. “Se impone la necesidad de improvisar más herramientas de forma inmediata. Tenemos que contar con más juzgados federales para que existe más investigaciones en simultáneo”, comentó Sarasola.

Para finalizar con su exposición, el mandamás contó que desde el Municipio han realizado múltiples denuncias ante Fiscalía que cuentan con su firma. “Sabemos que los vecinos tienen temor de denunciar, pero si nos acercan la información, nosotros podemos mantener su anonimato”, remató.