Además de los desbordes cloacales producidos en el barrio de la UOM, las intensas lluvias de entre el fin de semana pasado y este lunes, trajeron consigo otras consecuencias en la ciudad. En el barrio Barracas, las precipitaciones hicieron mella en un relleno hecho debajo de un guardrail ubicado a la altura de 1º de Mayo al 1200, cerca de la pasarela peatonal que cruza el canal Candelaria. El desmoronamiento dejó casi en el aire a la baranda, la cual es utilizada como punto de encuentro de los jóvenes que viven en la zona.

Mariela, quien reside en inmediaciones del arroyo, advirtió la situación y la refirió a Radio Casilda: “En la mañana del martes, me acerqué al Canal por las dudas, para ver cómo venía de caudal y me encontré con que había un pozo muy grande. Puedo asegurar que antes no estaba, porque pocos días atrás, la Municipalidad sacó la basura que estaba al costado y la dejó detrás del guardrail”, describiendo los efectos que tuvieron las precipitaciones sobre el improvisado relleno caído. “Se ven palos y mucha mugre, porque el relleno estaba hecho con tierra que sacaban del canal”, agregó en referencia a la endeblez del terraplén.

No obstante, la baranda en cuestión permaneció en su lugar, ya que los postes que la sostienen están aferrados a tierra firme. Pero ello no evita el peligro, dado que en la zona, cercana a la intersección entre 1º de Mayo y La Rioja, no existe ningún tipo de señalización y la iluminación es escasa. Las únicas luces provienen del puente peatonal de madera que cruza el canal.

En tanto que sobre la situación puntual del curso de agua, la vecina transmitió tranquilidad, aun cuando es visible que el Candelaria está bastante crecido en relación a su caudal habitual. “El canal está aguantando demasiado bien, con todo lo que ha llovido pensé que iba a estar más complicado”, manifestó, luego de varios días consecutivos con lluvia, como en la ocasión en que se produjeron desbordes hace algún tiempo.