El Gobierno de Santa Fe, estableció un aumento para los empleados estatales. El mismo constará de una suba del 1,1% del sueldo bruto de cada trabajador, con fundamentación en el acuerdo paritario firmado en 2017, que determinaba un incremento del 25% en los haberes y la llamada cláusula gatillo, que preveía que si la inflación medida por el Instituto Provincial de Estadísticas y Censos (Ipec), excedía ese porcentaje. Poco tiempo atrás, los representantes gremiales manifestaron la duda de que el gobernador Miguel Lifschitz cumpliera con la compensación, que fue confirmada en la mañana del jueves.

“Es un aumento que es bueno, pero que resulta bastante insignificante en lo que es el salario de un compañero actualmente. Estaría representando alrededor de 140 pesos”, manifestó Emiliano Scopetta, secretario interior de ATE Rosario, en declaraciones a Radio Casilda. El delegado agregó que se insistirá para que se establezca un acuerdo más beneficioso para los trabajadores en la paritaria que comenzará a negociarse en los próximos meses.

Ahondando en la corrección salarial recientemente confirmada, Scopetta dijo: “Fue como estaba acordado y en función de los números del Ipec. Es una manera positiva del gobernador de diferenciarse de lo que se plantea a nivel nacional”. Y añadió: “En un contexto donde se pretende que no hayan aumentos, y que en la próxima paritaria se elimine la cláusula gatillo, que se haya cumplido en Santa Fe, es muy importante”.

El aumento planteado se hará efectivo a partir del cobro de haberes en febrero. Pero ahora, volverá a mesa el debate con las paritarias. Están programadas reuniones a nivel regional en pos de rechazar el 15% que se plantea desde el estado nacional como tope para las próximas negociaciones y otras medidas que atentan contra los derechos de los trabajadores.