La serie que se disputó primero en Los Molinos y luego en Pujato, dejó como ganador a quien defendía el título 2018. El Pincharrata de Horacio Vailatti volvió a sonreír. En este caso con algunas dudas, porque el match de este domingo lo comenzó ganando su adversario. Fioramonti, con un cabezazo, y Damián Blanco, con una atajada monumental, fueron grandes artífices del título.

La final en sus dos episodios estuvo a la altura de la circunstancias pero más la revancha. Cuando Juan Manuel Airasca abrió el marcador para los molinenses a los 18 del primer tiempo. El local durmió en a la salida de un córner, Magnino la peinó en el primer poste y el grandote ex Belgrano la empujó cuando parecía que se perdía por línea de fondo.

Vailatti mira al cielo.
Vailatti mira al cielo.

Si de algo estuvieron seguros los protagonistas fue de no sairse de foco, teniendo en cuenta que la jornada era larga y aún faltaba mucho. Pujato presionó, no con tanto ímpetu como otras tarde, y Unión Deportiva sabía cómo contenerlo. Pero un tiro libre frontal culminó con el desvío de Federico Fioramonti cuando moría el primer tiempo.

El complemento fue dramático porque el resultado era corto y cualquier conquista de la visita podía estirar la serie a un tercer pleito. El dueño de casa se paró de contra, no supo liquidarlo y los de Sciretta cargaron con lo que tenían. Nada de modificó, ni siquiera cuando Falconier puso la cabeza y la pelota buscó ángulo, Blanco se estiró cuan largo es y la contuvo sin rebote.

El silbatazo de un correcto Brian Ferreyra indició una nueva algarabía para el pueblo pujatense, que se bordó su octava estrella. La quinta que obtiene desde el 2014 y la cuarta bajo el mando de Vailatti.