El lunes pasado un hombre de la localidad de Bernardo de Yrigoyen, a 152 kilómetros de Casilda, se encadenó frente a un depósito que se encuentra a 30 metros de su hogar denunciando que dentro del mismo guardan productos con glifosato.

Cuando Ludmila, la hija de este señor tenia un año y ocho meses, los médicos le anunciaron a la familia que la menor contenía glifosato en su sangre. Desde ese entonces y hasta estos días, -hoy tiene 3 años-, la familia yrigoyense exige que se traslade un galpón al cuál acusan como responsable de la patología de la pequeña. 

En diálogo con Radio Casilda, su abuelo explicó: "Ella se descompensaba y empezaba a enflaquecer, tenia lagrimas en los ojos y vomitaba. Ahí empezó todo, la internaron y le detectaron glifosato en sangre. Eso paso cuando Ludmila tenia un año y ocho meses".

Por su parte, agregó que "las autoridades políticas y comunales, no hacen nada". Según su testimonio, esperan por que a justicia tome las medidas adecuadas. "Viene todo encaminado ahora", señaló. Hasta el momento, y con el lugar clausurado, el movimiento de los productos que se encuentran dentro del inmueble, está detenido.

Para cerrar, Edelmiro aseguró: "A nosotros no nos interesa que guarden camiones o maquinarias para sembrar, el problema es el veneno y los mosquitos (fumigadores), ellos tienen cuatro". Y añadió: "Hablamos con el presidente de la comuna pero nos dijo que tiene las mano atadas".