Es común escuchar la frase con la que hoy decidí titular mi habitual nota semanal. Tan común como oír a muchas personas decir que tomar agua les cuesta y que les es casi imposible poder cumplir con los dos litros diarios recomendados. Aunque eso es solo un promedio y algunas personas necesitan ingerir más.

Hay unas cuantas aplicaciones que te hacen sonar una alarma para recordarte tomar agua y hasta dan promedios de lo que consumiste o te permiten alcanzar objetivos, a modo de juego. Además, siempre que tomemos un vaso es bueno que sirvamos el siguiente para tomarlo inconscientemente al verlo.

Otra posibilidad es usar sorbete ya que hace todo mucho más fácil y cuando menos lo pensaste ya bebiste todo el vaso. Tener una botella a mano para llevar a todos lados es una gran opción para aumentar el ejercicio de hidratar nuestro cuerpo.

Querer cumplir metas complicadas solo hará que abandonemos la iniciativa. Es por eso que si no tomás casi nada de agua no esperes alcanzar los dos o tres litros de inmediato porque la frustración hará que dejes de intentarlo en el caso que no llegues. 

Sin lugar a dudas que una buena manera de que esto se haga costumbre es potenciando el ejercicio ya que esto da más sed y cumplimos con dos objetos de salud muy importantes. Recordá que tomar mates o tomar jugo no es lo mismo que beber agua directamente.

Al agregarle algo (jugo, yerba) dejamos de tomar agua pura y sumamos colorantes o saborizantes. Lo ideal es tomar lo que se pueda pero de agua al fin. Sumar frutas y vegetales con líquidos naturales para mantenernos bien hidratados es una excelente iniciativa.

Dentro de los alimentos hidratantes encontramos a el mellón, sandía, pomelo y frutillas con más del 90% de agua en su contenido. Por su parte frambuesas, ananá, ciruelas, duraznos, naranjas, arándanos cuentan con un 85%.

Las manzanas, las cerezas, las uvas y las peras cuentan con un 80% de H20, mientras que la banana, el mango, el membrillo y el níspero no alcanzan ese porcentajes. Dentro de los vegetales con más del 90% tenemos: pepino, lechuga, apio, tomate, coliflor, pimientos, espinaca, acelga, rúcula y radicheta. Las chauchas, las zanahorias y las arvejas tienen un poco menos pero también son importantes.