La temporada 2018 será difícil de olvidar para todo el pueblo pujatense. No sólo se coronó como el mejor entre los mayores, sino que además este domingo le agregó el festejo de los jóvenes de Primera Especial. En un choque sumamente reñido y mal jugado, el Pincharrata se impuso por la mínima diferencia gracias a un tiro libre que ejecutó Juan Carlos Araujo.

9 de Julio parecía llegar más fortalecido al choque definitivo, porque en la Villa Deportiva, el local tuvo la chance de consagrarse mediante un penal de Agustín Barbosa y el pibe había tirado a las nubes. De todas formas, en cancha de Aprendices la historia fue totalmente otra. Los dos lo disputaron con mucho respeto, escasearon los espacios y solamente una pelota detenida pudo destrabar la ecuación.

Hermanos campeones. Juan y Santi Pennacchioni.
Hermanos campeones. Juan y Santi Pennacchioni.

Cuando corrían 14 minutos del segundo tiempo, Emiliano Melano vio la tarjeta roja por una infracción y de ese balón llegó el grito sagrado. La impulsó Araujo, se desvió en Bodadilla antes que la tomara el portero de Arequito y a festejar se ha dicho.

La impotencia se apoderó de los chicos del Pulgón, quienes perdieron los estribos en discusiones subidas de tono con el árbitro Gonzalo Sabo y culminaron el match con ocho hombres. Puesto que también vieron la cartulina colorada, Federico Bobadilla e Iván Molina.

Atlético ya tenía que lo que quería, lo aguantó, dejó correr el reloj y apuró en algunas contras. Aun así, se quedó con un título que se le venía negando desde el lejano 1994. ¡Salud campones!