Casilda y la región no son ajenas al flagelo de la droga y hay preocupación por el daño que ocasiona en la comunidad. Desde la Iglesia Católica advierten sobre la gravedad de la situación e impulsan la iniciativa de colocar un Buzón de la Vida donde se puedan dejar denuncias anónimas.

El padre Adolfo Segovia, párroco de la Iglesia San Pedro, y Julio García, miembro de la Pastoral de Adicciones, visitaron Radio Casilda y advirtieron que para combatir la problemática “lo que más está faltando es dedicación de quienes tienen que investigar”.

Lamentaron que desde la muerte de Francisco Quintana, el joven de 15 años que falleció meses atrás en Casilda luego de consumir una potente droga, “no cambió nada”.

Desde la Iglesia se está impulsando la colocación de un Buzón de la Vida para que los casildenses puedan realizan denuncias de forma anónima. “En los próximos días circulará un documento para que los vecinos firmen en adhesión y luego lo entregaremos al Concejo Deliberante”.