Norberto es un productor que tiene su campo en la jurisdicción de Arteaga (a 16 kilómetro de dicha localidad), a 15 kilómetros de San José de la Esquina casi lindero al límite con Berabevú. El pasado miércoles llegó a su terreno y se encontró con que le habían robado un sin fin de cosas. En recursos, la suma asciende a los 600 mil pesos.

"Nosotros estamos todos guardados con la cuarentena hace tres meses, de noche no podemos andar, entonces el campo es tierra de nadie y tienen tiempo para trabajar", señaló Norberto, víctima de este hurto en diálogo con Radio Casilda. Su relato está enmarcado en un sentimiento de tristeza y cansancio, es que en los últimos años fue blanco en varias oportunidades de la visita de malvivientes.

En esta oportunidad, arriba el día miércoles a su lugar de trabajo y al llegar nota que una puerta secundaria (no la tranquera, como el mismo refiere, sino una lateral), estaba abierta. Según cuenta, enseguida se percató de que algo estaba mal, había rastros de soja y en el suelo, gracias a su experiencia, pudo divisar marcas de un tractor que aparentemente no era el suyo.

Al ingresar la escena era mucho más obscena, es que los ladrones habían armado el chimango que por seguridad Norberto tenía desarmado, retirado un tractor de su galpón y usado todo el combo para robarse unas 40 toneladas de soja. Acto seguido, se irían por el camino en el que la víctima encontró las marcas registradas en la tierra.

"Aparentemente ellos vinieron con un tractor más grande y dos acoplados, al menos eso pensamos", señala el entrevistado luego de analizar cómo se manejaron los dueños de lo ajeno. Y agrega más detalles, teniendo en cuenta que sería "un tractor con goma ancha, tracción simple con la rueda delantera rallada por la huella". Haciendo referencia al vehículo supuestamente utilizado por los malhechores.

Entre las faltantes, el productor detectó herramientas del galpón y de la cosechadora, elementos varios que se encontraban dentro de una casilla (la cual también violentaron), ropa y hasta las ollas que tenía para cocinar. En síntesis, tuvieron tiempo y arrasaron con todo lo que tuvieron a su alcance.

Ahora, el hombre que perdió unos 600 mil pesos espera para saber como seguir. Por el momento, junto a otros trabajadores rurales se reunirán junto al intendente de Arteaga, Julián Vignatti y evaluar la situación entendiendo que desde hace tiempo, padecen este malestar delictivo de manera frecuente.