Son dos jugadores consagrados y que saben de grandes desafíos. Pero no se olvidan de sus orígenes. Durante su niñez, seguramente, Franco y Leandro Armani también pasaron por algún campito para dar sus primeros pasos. En la tarde del jueves, rememoraron esos momentos en El Potrero de Chubi Otarola.

El mejor arquero de Colombia y el delantero que vistió los colores de Huracán de Los Quirquinchos en la última temporada, se acercaron hasta la cancha ubicada en la esquina de Magaldi y Mitre. Allí fueron desafiados a patear con zurda y intentar darle al ángulo de uno los arcos.

Pero la cosa no terminó allí, posteriormente jugaron un picado, ejecutaron penales y hasta firmaron autógrafos para los niños. Fue una jornada sumamente enriquecedora para los protagonistas y nadie quiso perderse la oportunidad de sacarse una foto con dos jugadores de renombre.