Es una patología que esta en incremento en Argentina y sobre todo en esta zona porque somos grandes consumidores de carne. Es un  problema que se radica por una toxina que es producida por una bacteria -la Escherichia Coli-, que produce una alteración en los vasos sanguíneos más pequeños y produce muchas alteraciones, sobre todo en la parte renal, gastrointestinal y en la parte neurológica.

Así lo explicó el Doctor Walter Palanca al aire de Radio Casilda. A su vez, el profesional manifestó: "La Escherichia Coli está contenida generalmente en las superficies de la carne cruda; de los lácteos y jugos no pasteurizados y el agua de origen inadecuado".

Si bien se tiene mucha precaución con el consumo de carne cruda, vale remarcar que no es solo ese el lugar en el cual la  bacteria haga lo suyo. "La bacteria se elimina muy fácilmente a través del calor, superando los 70 grados", apuntó Palanca. Aunque es necesario tener en cuenta que "el problema está cuando se muele o pica la carne, ya que la bacteria pasa de estar en la superficie queda incorporada en el interior".

La contaminación puede no ser solo de carne de vaca, otros alimentos como las verduras, las hortalizas y las frutas, que no estén bien lavadas o que hayan sufrido variaciones de temperaturas no adecuadas (como por ejemplo que se corte la luz y se pierda la cadena de frío) pueden ser víctimas de la existencia de esta batería.

La toxina que puede dar testimonio de su presencia con la aparición de diarrea con sangre, afecta primordialmente al riñón, el intestino y la parte neurológica del cuerpo. Lo ideal es mantenerse siempre higienizado, sobre todo cuando se está llevando a cabo alguna tarea relacionada con la cocina.

Respeto a esto, Walter Palanca confirmó: "El lavado adecuado de las manos, protege el 90% de las transmisiones de las enfermedades, es la medida higiénica más importante y tan fácil de llevar adelante". Y aclaró: "La afectación de esta patología puede ser para toda la población, sin importar la edad".