El rugby se caracterizó desde siempre por estar abierto a todas las posibilidades, tal vez por historia, cultura o mera ignorancia, siempre fue calificado como un deporte de hombres. Lo cierto es que no es así y el mismo paso de los años, lo dejó demostrado.

Si bien ya es muy común ver equipos de rugby femenino , como Las Toritas en nuestra ciudad, en el Casilda Rugby también cuentan con una niña, la primera y de seis años, en ponerse los cortos e ir detrás de la ovalada, esquivando tackles y derribando lo que antes, parecía inamovible: la cultura de que era una propuesta solo para ellos.

Pasión infantil.
Pasión infantil.

Pilar, hermana de  Tomás, Bautista y Thiago, había probado varias disciplinas aunque un día se decidió por el rugby. "Desde que mi primo Rodrigo juega en primera empezamos a ir al club y a participar de las actividades, no lo esperábamos, pero un día Pilar nos dijo que quería jugar”, manifestó a CasildaPlus.com Cintia Barzola, mamá de la pequeña.

Lo cierto es que al tener la necesidad de practicar este deporte, tanto Cintia como Elias, los papás de Pili, se pusieron en contacto con los profes del club quienes le manifestaron “no tener problemas, mientras ella quiera jugar mezclada con los varones”.

Y así fue como la primera niña casildense comenzó los entrenamientos que podrá frecuentar hasta los 10 años, “ella está muy feliz y nosotros muy contentos, siempre dejamos que elija qué deporte quiere hacer”,  concluyó Cintia.

El rugby mixto en los primeros años de la infancia ha tomado mucho más impulsó, la variedad a la hora de elegir qué hacer respecto a un deporte hoy tiene como opción el rugby, algo que parecía inexorable en el tiempo y que ya no habla de géneros.