La Plazoleta de esquina Lavalle y La Rioja, contigua al Canal Candelaria, ya no es lo que solía ser. Años atrás, los jóvenes del barrio lo utilizaban con un lugar de esparcimiento, incluso jugaban a la pelota y hasta tomaban la copa de leche. El panorama parece haber cambiado totalmente.

Los pocos juegos que todavía quedan en pie lucen destruidos. La mitad de las hamacas no se puede usar, el pasamanos está despintado y el famoso sube y baja ni siquiera tiene asientos. Para colmo, el reflector principal no funciona y por la noche se convierte en una boca de lobo.

Elías Villarreal, vicepresidente de la Vecinal de barrio Granaderos a Caballo, le contó a Radio Casilda que los reclamos son constantes pero no hay respuesta del municipio. "El estado de las pasarelas también es preocupante, falta mantenimiento, ni siquiera se cortan los yuyos", aseguró.

A metros de ese sitio también existe una cancha improvisada de fútbol, que en épocas anteriores cumplía la doble función de contención, ya que había un merendero. Sin embargo, ahora esa demanda fue absorbida de alguna manera por un grupo de vecinos que cada sábado intenta brindar un servicio solidario a más de 30 niños y adolescentes.