Junto a Enzo Batalla y Daniel Bregant, el casildense Rubén Otarola tuvo el honor de defender la bandera nacional en la última Liga de Combate Supremo de Kick Boxing celebrado en México.

“Chubi” logró vencer al local Alfredo “La Roca” Díaz y se quedó con el campeonato del mundo modalidad K1. Además de conseguir este estupendo título, el casildense estuvo acompañado por su familia que pasó días tras día junto a él durante su estadía.

El primer paso dado fue cumplir con el peso.  La jornada posterior, Otarola participó del Seminario de Box con Nacho Beristáin, miembro del Salón de la Fama del Boxeo y considerado uno de los más grandes entrenadores de la historia. Entre sus pupilos han estado los hermanos Márquez, y Oscar de la Hoya.

El domingo, le llegó el día de la consagración. “Chubi” se impuso a “La Roca” Díaz y el juez alzó sus manos que tocaron el cielo. El casildense se consagró, como en 2015, campeón del mundo.

Ruben no sólo desarrolla esta actividad sino que también realiza una función importante en "El Potrero". En ese sitio de su barrio, cada fin de semana, brinda alimentos a chicos carenciados. Ese tipo de acciones hacen que se haya ganado el respeto de la comunidad que colaboró con él para solventar los gastos del viaje.