La intervención estatal a la firma agroexportadora Vicentín se transformó en el tema nacional de la semana. Se encuentra en boca de todos y despierta amores y desamores según que cristal se tome para observarlo. Para que nadie se quede sin la oportunidad de comparar ambas campanas, desde Radio Casilda llegaron voces de los dos bandos. Quienes creen que Alberto Fernández cometió un gran error y los que piensan que tomó el camino correcto.

José Corral, ex candidato a gobernador santafesino, comenzó su discurso refiriendo al accionar del gobierno nacional como"ilegal", sin una banca constitucional. Para el dirigente de Juntos para el Cambio se pasó por encima del Congreso y la misma Justicia, ya que la firma estaba en medio de un concurso de acreedores "Es una empresa de un sector productivo rentable, que genera divisas, empleo y actividad. Tuvo malas decisiones desde el punto de vista financiero", ahondó.

Más allá de eso, Corral argumentó que el estado no debería tener injerencia en la deuda de un privado,que ahora será abonada por todos los argentinos. A su gusto, había otras alternativas y esta maniobra suena a "una avanzada contra el campo".

"Lo de la soberanía alimentaria es un cuento. Argentina produce alimento para 400 millones de habitantes, hay que defender el comercio internacional y la chance de vender productos", insistió el referente del espacio que lidera Mauricio Macri. Incluso fue más lejos y dijo que esta determina genera un mal precedente, quita posibilidades de inversión en un momento delicado de la economía y nos coloca en el camino de Venezuela.

Pero la discusión no se agota allí, porque hay otro amplio arco que está convencido que la intervención del grupo Vicentín es una forma de hacer justicia. "El 5 de diciembre del año pasado, cuando Vicentín se anuncia en estrés financiero todos nos sorprendimos. Sobre todos los 2638 acreedores que posee", contó el periodista Germán Magione, asesor de la Comisión de Seguimiento de la cámara baja de Santa Fe. La cual este miércoles presentará un primer informe al respecto. 

Magione es un conocedor de la cuestión, dado que ha escrito mucho sobre el cordón industrial del sur santafesino y reveló que dos de cada tres dólares del país ingresan por los puertos de la bota. Tan sólo 10 empresas controlan el 90% de la agroexportación, la mayoría extranjeras. Por lo que considera que ahora el Estado podrá tener una idea de como se maneja el mercado en su calidad de empresa testigo.

Saliendo de eso, manifestó que los manejos de la firma que tiene su sede central en Avellaneda dejan mucho que desear. "No está claro si esto fue una crisis o una fraude", refirió el entrevistado. Solo con decir que en 2018, Vicentín tuvo tuvo ganancias por 1800 millones de dólares y extendió sus negocios, por ejemplo, a la industria cárnica.

Un año después quedó en rojo por haber tomado 1500 millones de dólares en créditos, la mayoría de ese monto corresponde al Banco Nación y fue otorgado luego de que Mauricio Macri perdiera las elecciones. Magione dijo que a esta altura nadie cree en las casualidades y ahondó en la relación que la Familia Nardelli -cara visible de Vicentín- mantenía con el ex máximo mandatario.