Es muy visible que cada vez menos gente se vuelca a ver los partidos de la Liga Casildense, por ende llama la atención que se sigan designando tantos efectivos policiales y que además, tengan suma injerencia en el cronograma de los juegos.

El domingo habrá tres partidos determinantes en la ciudad. Alumni, Casilda Club y Unión son locales en los cuartos de final y el Órgano Ejecutivo de la Liga debió disponer de horarios inhabituales en la programación, debido a las sugerencias policiales que recibió.

"Fue en conjunto entre los clubes, la liga y la policía. Si tenemos más de dos partidos en Casilda, tenemos que consultar para tener el aval y saber si tienen la gente para cubrir los servicios de los partidos. Se hizo una reunión, se plantearon los horarios y se los pasamos a la policía que los aprobó", relató Juan Ditello, el Secretario de Torneos de la Liga Casildense de Fútbol.

Así el domingo, Alumni recibirá a Nueve de Julio a las 14. Casilda Club hará lo propio con Atlético Chabás a las 15. Unidos será local de Atlético Pujato a las 16 y a las 17.15, Unión enfrentará a Aprendices en Parque Casado. Parece un diseño de una planilla de AFA, pero es de nuestra liga regional. 

Final 2015. Chabás-Pujato. Hay 5 policías y alrededor de 50 hinchas.
Final 2015. Chabás-Pujato. Hay 5 policías y alrededor de 50 hinchas.

Generalmente, en un partido de fase regular, el marco promedia las 250 personas, contando locales y visitantes. A un valor de $90 por entrada, las boleterías juntan alrededor de $22500. Para esos duelos, se envían alrededor de 10 policías. Es decir, un agente cada 25 asistentes. Por efectivo, los clubes abonan los jueves previos a los partidos, un valor de 90 pesos la hora. Los operativos duran cinco horas, razón por la cual están valuados en $4500. El 20% de la recaudación va a parar a las fuerzas de seguridad. El resto se divide entre sueldos para jugadores, cuerpos técnicos, árbitros, empleados del club, médicos, etc. No dan las cuentas.

En un partido de la primera división del fútbol argentino que enfrente a dos elencos entre los cuales hay una mera rivalidad deportiva, van unos 500 efectivos para controlar a 30.000 asistentes. Ergo, hay un policía cada 60 personas. Así pasó en el último Banfield-Boca disputado el 11 de marzo en el Florencio Sola, donde asistió público visitante.

Hay evidentes diferencias entre un ambiente y otro. El Taladro y el Xeneize llevaron cada uno su "barra brava", los micros debieron ser escoltados por patrulleros y las calles custodiadas y cortadas en las adyacencias al estadio. En la Casildense todavía hay gente que va a la cancha en bicicleta y con el termo y el mate bajo el brazo. Sin embargo, el promedio de efectivos por persona es más alto en nuestra región que a nivel nacional.

"No conozco el sistema, yo veo la cantidad de policías que mandan en un partido de campeonato y que se incrementa en estas instancias", dijo Ditello en Radio Casilda. "No podemos opinar. Lo disponen ellos. ¿Por qué la cantidad?, no se cómo lo disponen", se desentendió el ex dirigente de Huracán de Chabás. El único argumento con el que defendió la cantidad de policías dispuestos en los operativos es que "acá tenemos público de los dos equipos y cada cancha tiene su seguridad diferente".