En los barrios de Casilda ya había varios salones en los que se practicaba el culto evangélico. Ahora, muchos se han trasladado al centro. De hecho, a lo largo de la calle Buenos Aires, se han instalado varios templos.

El pastor Sergio Alfaro analizó esta movida en Radio Casilda. "Hay gestiones de lugares céntricos para que la gente pueda llegar más fácil. Nosotros estábamos en el centro e hicimos al revés por que nos faltaba capacidad en el salón. Esto sucede en la mayoría de los trabajos que hacen en los barrios. Todas las iglesias evangélicas respondemos a la misma doctrina. La forma operativa de desarrollar el crecimiento puede tener diferencias, pero el mensaje es el mismo", marcó.

La municipalidad no sostiene encuadramientos. Hubo un planteo comercial aunque no hay una regulación como la que existe a nivel nacional, en base al registro de cultos.

En torno a similitudes y desacuerdos con otras doctrinas, Sergio contó que "una de las diferencias con el cristianismo es que no hay jerarquías, no están el clero y los laicos, todos somos partes de la iglesia y tenemos funciones distintas. Están aquellos que quieren perfeccionar a los participantes para hacer cosas de acuerdo a lo que la biblia nos enseña. No hay un cristianismo nominal, sino práctico. El cristianismo no es una religión, es un estilo de vida. Eso se comparte".

Así como ocurre en el resto del país, Casilda se abrió a otras formas de expresar la fe. Los evangélicos tienen cada vez más adeptos en la región.