Complicado momento atraviesa el sector metalúrgico casildense: la firma Gherardi amaneció este viernes con una nueva medida de fuerza de los trabajadores ante la falta de pago de sus haberes, en tanto que los empleados de la empresa Marani siguen esperando cobrar una deuda que lleva más de un año.

“Me acaban de informar desde el cuerpo de delegados de la empresa que están parados por falta de pago. Realizaron una asamblea a primera hora de la mañana y es lo que decidieron. Por eso vamos a hacer los trámites correspondientes en el Ministerio de Trabajo”, explicó a Radio Casilda a primer hora de este viernes el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Casilda, Juan Storlini, en relación al conflicto de la metalúrgica Gherardi.

Lo que llevó a los trabajadores a tomar la medida de fuerza es que se encontraron con que no tenían depositados en sus cuentas los haberes correspondientes. “La empresa debe haber tenido un problema en la cadena de pago”, supuso el secretario. Storlini señaló: "Intentaremos ver si podemos juntar las partes para tratar de resolver el conflicto”.

El 11 de octubre los trabajadores de Gherardi también habían tomado una medida de fuerza al enfrentar problemas para cobrar sus haberes y otros inconvenientes. En esa ocasión realizaron una marcha a la sede local del Ministerio de Trabajo de Santa Fe, y luego el problema pasó a la sede de Rosario, donde finalmente se llegó a un acuerdo.

Otra de las empresas metalúrgicas de Casilda que está con problemas es Marani. También en diálogo con la mencionada emisora, el delegado de los trabajadores Carlos Carotti explicó que arrastran desde el año pasado "un mal pasar porque quedaron pendientes dos meses y el aguinaldo, que se está haciendo muy difícil cobrar”.

Si bien actualmente a los empleados se les paga en tiempo y forma gracias a que están haciendo trabajos para terceros, aún resta abonarles a 22 trabajadores los meses de julio, agosto y el medio aguinaldo de 2015.

Marani dedicaba su producción al sector tambero, pero los conflictos del rubro repercutieron desfavorablemente en la firma casildense. La aparición de trabajos para terceros ayudó a mantener la estructura y evitó la pérdida de puestos laborales. Gracias a eso los obreros cobran en tiempo y forma, pero lamentan no poder cobrar aun lo adeudado.

“Hablamos permanentemente con la empresa, que nos reconoce la deuda y nos dicen que va a pagar, pero todavía no la podemos cobrar”, lamentó Carotti.