Parte de la mampostería del Concejo Deliberante de Casilda cayó a principios de abril de este año y aún no fue arreglada. La sesión debió trasladarse a otra sala y pese a los pedidos de solución por parte de los ediles nunca se hicieron los arreglos correspondientes. Según prometen, esta semana podría ser la del comienzo de las tareas.

La concejal Antonia Pierucci contó que apenas ocurrido el episodio, “lo habíamos charlado en forma verbal con secretarios del Ejecutivo. Hace 5 meses que funcionamos en otra sala porque se cayó una parte importante del techo y se sigue cayendo. Los reclamos fueron sesionados pero nunca tuvimos respuesta. Por eso en agosto hice una minuta de Comunicación que fue probada por todos los concejales y seguimos sin respuesta”.

No pasarás. Puertas cerradas desde la caída de la mampostería.
No pasarás. Puertas cerradas desde la caída de la mampostería.

Desde el desprendimiento de parte de la mampostería, que cayó en la zona cercana a donde se ubica el presidente del cuerpo legislativo y los secretarios, las puertas de la sala de sesiones permanecen cerradas y los ediles hacen su trabajo en la sala contigua, de menores dimensiones y donde es poco el lugar para que vecinos presencien la sesión.

El Concejo funciona en la parte superior del palacio municipal y la peligrosidad de la caída de la mampostería impide que los concejales sesionen en el tradicional Recinto.

“Sabemos que hay prioridades y entendemos, pero consideramos que esto también es una prioridad, no solo porque es el lugar de los concejales sino porque hablamos de un edificio declarado Patrimonio Histórico de la ciudad y que hay que mantenerlo. A medida que pasa el tiempo se cae más y se hace más difícil mantenerlo”, reclamó Pierucci.

La reparación de esta sala corre por cuenta de Ejecutivo municipal y, de acuerdo a lo manifestado por el presidente del Concejo Deliberante de Casilda, Mauricio Plancich, “según la charla que tuvimos con Fernando Sambrailo (secretario de Planeamiento Urbano y Vivienda municipal) esta semana van a iniciar las tareas de refacción”.

El edil reconoció que el deterioro “es de muchos años, y tiene que ver con la estructura, y también con que los desechos de palomas taponaron las cañerías y pasó la humedad. Se han hecho tareas de limpieza pero es necesaria la refacción de la estructura general”.

A la espera de que los trabajadores pongan por fin manos a la obra, las sesiones continúan desarrollándose en otra sala. Al lado del Recinto.

El concejal Andrés Golosetti también se refirió al estado actual del edificio: