Continúa el tire y afloje por la adjudicación de la vivienda adaptada para una persona con discapacidad que se sorteó el pasado 3 de julio. A la hora de presentar los papeles para formalizar el trámite, la familia beneficiaria se encontró sorpresivamente con la negativa de parte de la Secretaría del Hábitat, la cual adujo que la dificultad de la persona inscripta no se enmarcaba dentro de una discapacidad motriz. Ahora interviene la justicia.

El lunes pasado se llevó adelante una audiencia de mediación entre ambas partes. En la misma, se acordó que se deberá realizar una decodificación del certificado de discapacidad. Para eso se requiere que el médico que expidió el documento haga una explicación pormenorizada de cada punto.  "El encuentro fue muy positivo para nosotros. Sentimos que recibimos el apoyo de parte del jueza, entendió la situación", manifestó Celeste Fernández, madre de la niña que posee una deformidad congénita en uno de sus brazos.

En tanto que, los representantes de la Provincia siguen firme en su postura de no adjudicar la casa porque consideran que está adaptada para alguien con silla de ruedas. De todas formas, el error de no aclarar ese ítem en el formulario, correría por parte del mismo Gobierno. 

El lunes a las 11.30 se hará una nueva mediación. La justicia pretende que el caso no estire por mucho tiempo más, dado que las viviendas deben ser entregadas el mes entrante y eso no será posible hasta que haya una solución definitiva para la familia Fernández.